El pasado día 20 de diciembre dimos cristiana sepultura en el cementerio del Santuario a nuestro hermano José Antonio García de Olalla, miembro de la Comunidad desde hacía casi 20 años.
El día 19 de diciembre falleció en el Hospital de S. Juan de Dios en Manresa, tras haber sufrido una intervención quirúrgica de un tumor en el intestino.
Su estado físico hacía tiempo iba decayendo, cuatro meses antes de su fallecimiento había tenido que abandonar su querido Santuario y ser ingresado en el Hospital para tratamiento por su estado de debilidad. Entre Manresa y Solsona pasó ese tiempo intentando recuperar fuerzas, una oclusión intestinal motivó su traslado e intervención quirúrgica de urgencias en el Hospital de S. Juan de Dios, y su cuerpo no tuvo fuerzas ya para superar ese cuadro médico.
Murió habiendo recibido los Stos. Sacramentos de la Confesión, Comunión y Unción de los enfermos, los recibió justo antes de entrar a quirófano, siendo consciente de la gravedad de su estado y aceptando con mucha tranquilidad lo que El Señor dispusiera de él.
Al funeral y entierro asistió el P.Jordana, ausente también por varios meses del Santuario por baja médica y edad avanzada. Su relación con José Antonio se remonta a los años 50, cuando éste entró como novicio en el Monasterio de Poblet (Tarragona) y el Padre ocupó el puesto de Superior de la Comunidad, una amistad espiritual de más de 60 años de antigüedad, y que a buen seguro ni la muerte ha podido cegar.
Asistieron a la ceremonia su mujer (separada) y sus dos hijos, además de otros familiares. Su hijo mayor, José Antonio, estuvo con él sus últimos tres días de vida, pudiendo aprovechar esos momentos tan trascendentales de la vida de ambos para bien despedir y acompañar a su padre, dándole muestras de los buenos sentimientos de su corazón por todo lo que había hecho su padre por él.
Podemos decir que José Antonio marchó tranquilo y en paz, pues en toda la agonía estuvo acompañado y atendido tanto médica como afectiva como espiritualmente hablando. Se despidió de este mundo escuchando rezar las Avemarías del Sto Rosario, para literalmente depositarlo, en la vida eterna, en los brazos maternales de María, de la que había sido siempre su portero en el Santuario. Ella le sabrá recompensar tan bello oficio en el que gastó José Antonio sus últimos 20 años de vida. Descansa ya en la paz del Señor y en el regazo bendito de María.
En sufragio de su alma estamos celebrando en el Santuario las Misas Gregorianas, desde el 19 de diciembre de 2011 hasta el 17 de enero de 2012 a las que os invitamos espiritualmente a acompañar y a tener una oración por él.
Comunidad de Lord
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