| Miriam |

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| Preámbulo |
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| Miriam,
nombre propio hebreo, llevado por la hermana de Moisés,
y luego por la Virgen María, apenas tiene dudas en
su significación. Significa “Rebeldía”. Nombre que no suele ser, al
parecer, adecuado para la madre de Jesús, y Madre
nuestra. Por lo menos, según la opinión más
generalizada. Por eso se han intentado buscar otras posibles
etimologías, que por lo general, no han convencido
a los devotos críticos de la Virgen María.
Sin embargo, su raíz está ahí; y se
impone el sentido de “rebeldía”, “rebelión”,
o “disconformidad”, esta última parece
un tanto atenuada. Si bien se considera, y si se quiere
analizar la figura de la primera mujer, dentro de la historia
religiosa de todo el mundo, ese significado veremos que
a pesar de todo encaja en ella, aunque pueda ser nombrada
también con otro apelativo extraído de entre
los mejores que puedan darse a una mujer; y más,
a la que es bendita de Dios entre todas las mujeres. Así
es la santísima Virgen María, Madre de Jesús
y Madre nuestra, Reina del Universo. |
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| Mujer consagrada, Obra de Dios |
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| Examinando
las cualidades y virtudes de algunas almas selectas y delicadas
consagradas a Dios por los votos religiosos de pureza y caridad,
nos llama la atención el rasgo más genuino e inalterable
en todas ellas de actitud intransigente de fidelidad al compromiso
contraído con su divino esposo. Adheridas a Él con
entrega absoluta, se mantienen con dulzura y suavidad, dentro
de la más delicada disconformidad, con todo lo que pueda
menoscabar el amor de su integridad en relación con el
esposo. |
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| Ciudad de Dios invencible |
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| Esa
actitud característica de su sexo, que llevó a la
heroicidad a tantas santas mujeres a lo largo de la historia,
así de la Biblia, como de la Humanidad, nos muestra un
claro ejemplo de una actitud tan intransigente ante la claudicación
del celestial propósito abrazado, que aparece rayano a
la aparente obstinación que se ocultaría detrás
de la palabra rebeldía, que no agrada al espíritu
cristiano de amor, obediencia y docilidad. Tratemos de seguir
adelante, pues la palabra ofrece más posibilidades de análisis. |
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| Hueste invicta y victoriosa |
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| Queremos
notar aquí que el nombre permitiría también
ser considerado como compuesto, formado por “dos y dos”
letras, como si quisiera designar “la amargura del mar”.
Sería alusión a la reacción adversa y hostil
de Satanás a la venida de la Virgen inmaculada que él
debió advertir desde su bíblica mansión marítima
(Salmo 104, 25) (of. Job. 40, 26). El Apocalipsis también
recoge el punto culminante de la derrota de Satanás (dragón)
en el cielo, a cargo de Miguel arcángel (Apoc. 12 y siguientes),
en el instante mismo del nacimiento del Hijo de Dios en la tierra. |
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| Modelo insuperable |
| Estas
sugerencias particulares no son indispensables para acreditar
la santidad y grandeza de la Virgen María, en la gloriosa
obediencia y sumisión más absoluta al Creador. Su
vida nos ofrece rasgos y signos suficientes para convencernos
de su perfección en todo su comportamiento; tanto es así,
que nos permite tomar pie de su mismo nombre, para ir recorriendo
las citas de la Sagrada Escritura, e ir describiendo todos los
pasos por ella realizados, que acreditan su perfección
santísima. |
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| María, la llena de gracia |
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| La
gracia se define como “lo que agrada y atrae”. Sea
en las actitudes, maneras, u obrar de alguien. En religión
la gracia es una ayuda sobrenatural otorgada por Dios al hombre
para el ejercicio del bien y el logro de la bienaventuranza. La
Virgen María es saludada por el ángel como la llena
de gracia divina, por “estar el Señor” en ella.
Ella se turbó al oír aquella palabra, y pensaba
en su corazón qué clase de saludo era evocado por
el Ángel. Gabriel, advertido, le dijo: “No temas,
María” y prosiguió. |
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| Saludo angélico |
| Lucas
evangelista, afortunado relator de este encuentro, sin duda alguna
recogido de los propios labios de la Virgen María, nos
ofrece esta joya descriptiva de tal escena, humana y angélica
de vivencia emocional, única en su género por su
contenido profundo y revelador. El ángel se da cuenta de
que su dulce interlocutora sufre, porque padece una momentánea
sombra de estupor o desconcierto. Estupor, por el entorno que
rodea el saludo antaño proferido por un ángel al
fornido Gedeón; y desconcierto, porque ello puede afectar
a su santo propósito. |
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| María virgen desposada |
| En
efecto, Gedeón, en su faena de agricultor se ocultaba de
la vista de sus enemigos; mientras que la Virgen encubre su propósito
de virginidad perpetua aceptando los desposorios con un varón
santo, que sin duda abrigaría deseos parecidos y sería
un garantizador y protector válido para cohabitar con ella.
Ahora queremos preguntarnos ¿Dónde pudieron ambos
inspirarse para abrazar los deseos de reservar para el Creador
los instintos santos y naturales de engendrar para Dios hijos
santos que diesen gloria al Creador y prosiguieran en la glorificación
Divina, el curso de la humanidad? |
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| ¿Qué dice la Sagrada Escritura? |
| Es
cierto que la Sagrada Escritura contiene signos encomiadores y
ponderativos de la castidad, y alabanzas directas, auque más
bien indirectas de la virginidad. Sin embargo, no podemos renunciar
a la posibilidad que tenemos de poder remontarnos a los orígenes,
donde el Creador establece una relación íntima de
la familia humana, al fundarla en el consorcio hombre y mujer,
creados separadamente con destino de unión matrimonial
en vistas a la prolongación de la especie humana. |
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| Desposorio y Virginidad |
| Dios
crea al hombre en el día sexto. Cuando el mundo universal
aparece ya consolidado para ser habitado por el hombre, Dios crea
al hombre, y los crea hombre y mujer. Cada uno de ellos por separado,
y cada uno en cuerpo y alma propios. Y los crea para vivir juntos,
procrear, y poblar la tierra. Así queda establecido el
sistema de vida del hombre y de la mujer, según el plan
del Creador, de modo general, sin entrar en particularidades que
puedan alterar la esencia del ser humano. |
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| Génesis (2) |
| Sigamos
el relato bíblico, que prosigue, y que intenta describir
detalles que ilustran tan grande acontecimiento cual es la creación
del hombre y la mujer, y de la familia. Sorprende el tono menos
solemne del capítulo segundo con cambio del nombre divino.
Ya no será el nombre de Dios, Elohim solo. A partir del
versículo cuarto se le añadirá el de Yahvé
ó Jehová. Por lo general se cree que pertenece este
relato a otra fuente distinta de la del capítulo precedente,
no por esto menos digna de crédito, pues goza de igual
revelación. |
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| Creación del Hombre |
| Aquí
se nos describe la creación del hombre varón a partir
de la Adamá, de donde el nombre de Adám, tierra
del hombre arcillosa (rojiza), a cargo del Señor insuflando
en sus narices aliento de vida; por lo que resultó el hombre
un ser viviente. También plantó Yahvé-Elohim
un jardín en Edén, al oriente, donde colocó
al hombre que había formado. Yahvé Dios hizo brotar
de la Adamah toda clase de árboles deleitosos a la vista,
y buenos para comer; y en medio del jardín, el árbol
de la vida, y el árbol de la ciencia del bien y del mal.
Hasta aquí no hay mujer. |
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| Creación de la mujer a partir del varón |
| El
capítulo anterior donde se hablaba de la creación
del hombre y la mujer, daba la impresión de que era obra
simultánea, intencionadamente creada para un fin común.
Ahora se nos presenta una consideración distinta, como
que ella proviene y se origina sobre la marcha. Cada ser viviente
tiene allí su pareja, menos el hombre. Esto, se dice, parece
no ser conveniente para el hombre. Se diría que es restarle
algo de su derecho de ser viviente como es negarle facultad y
titulo para la perpetuación de la especie. |
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| Humanidad figura de Dios en varón y hombre |
| En
efecto. Si consideramos que la Vida, según enseña
el apóstol Juan, está en Dios, y las criaturas que
viven, se suceden indefinidamente, en figura y a semejanza de
la Vida que reside eternamente en Dios, y de la cual intentan
ser figura, se comprenderá fácilmente que el varón,
sin hembra es incompleto. La razón del sexo es la razón
de perpetuidad de la especie como figura de la vida eterna que
reside en Dios. El plan de Dios está definido: “Hagamos
al hombre a nuestra imagen como semejanza nuestra”. |
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| Creación del sexo para la familia |
| En
esto debió de fundarse el Señor Dios (Gen. 2, 18)
cuando dijo: “No es bueno que el hombre esté solo”.
Por tanto, El Señor mismo se digna reparar esa carencia.
Y lo hace de una manera muy singular: forma la mujer de una costilla
de Adán |
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Virgen desposada |
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| Virgen inmaculada
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| La
santísima Virgen María, nuestra querida Madre celestial,
conocía como nosotros este pasaje. La luz del Espíritu
Santo, su divino Esposo, la acompañaba. Adoremos nosotros
en profundo silencio y reverente adoración, el arrobamiento
que acompañaría a la Virgen, contemplándose,
como mujer por mano poderosa del Supremo Hacedor. Porque Ella
fue la primera mujer verdadera, nacida del Adán verdadero,
primero y único Ser Viviente, encarnando con su costilla
traspasada, el inmaculado Corazón de María. |
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| Virgen Madre de todos |
| Despertemos
también de nuestro sueño extático nosotros,
y pidamos a José que nos acompañe cerca de María.
Ella se arropó bajo el santo desposorio, porque así
convenía a su Esposo Divino, a fin de ocultarla de las
miradas profanas de su mundo aletargado. No era conveniente que
el hombre estuviera solo, ni la mujer del hombre tampoco. Menos
aún si tenía que dar a luz al Adán que encarnaría
con su costilla herida, a la Inmaculada que nos engendraría
a todos para la vida eterna, a la gloria de Dios Uno y Trino. |
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| Tema de contemplación |
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| Soledad don de Dios necesario |
| ¿Hay
que crearse y buscar necesariamente un paraje tal vez lejano,
apartado y plácido para poder percibir la emisión
de los frutos suavísimos de las virtudes celestiales de
la santidad genuina de María, donde no tengan acceso ni
ingerencia las proyecciones sutiles y perturbadoras de los productos
que trafican esos mecanismos modernos alocados, en crecimiento
incontenible? El Señor solo es capaz, como antaño
hiciera en el Paraíso, de ofrecer lugar y manera de asentar
un jardín feraz, como el que nos acoge, y que ofrecemos
nosotros gustosos a las almas consagradas amantes del retiro. |
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| Lejos de todo ruido, con María |
| Aquí
vive la Virgen, que nos acoge y alienta a vivir con ella, y aclamarla
todas las noches con la Salve; y juntos con ella ofrecer el culto
sempiterno del sacrificio eucarístico en lengua vernácula
y en aquel latín eclesiástico que acompañó
multitudes de monjes y monjas que alzaron catedrales y castillos,
cultivaron páramos y eriales, y fundaron imperios y crearon
continentes con legiones de seres celestiales cantando con vestimentas
festivas cánticos armoniosos que transmiten acordes cautivadores
jamás oídos en tierra, por todos los ámbitos
de los cielos. |
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| Lanzando ondas penetrantes |
| El
Señor no puede permitir que esa proliferación de
seres amorfos siga invadiendo los espacios públicos esparciendo
las múltiples formas del desatino y del despropósito.
Recordamos el lamento de Jesús “como ovejas sin pastor”,
pues en el fondo no se nota que sean personas de talante reacio
a la sensatez, sino más bien de seres privados de sana
instrucción y de enseñanza formadora. Debemos nosotros,
a quienes el Señor se ha dignado darnos a conocer su bondad,
procurar suministrar abundancia de información saludable,
y esparcirla sabiamente por doquier con gracia celestial. |
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| Con ayuda de la Virgen |
| Volvamos
a la Virgen, que está siempre abierta a todos sus hijos.
Un ventarrón ha soplado en la estación de esquí
cercana y ha impedido practicar el deporte; por eso vemos aparecer
muchos jóvenes, sorprendidos de hallar, en lugar tan apartado,
gente dedicada al culto que ellos casi todos ignoran. La Madre
del cielo tiene que compadecerse de ellos, y hará que una
beneficiosa corriente favorezca de nuevo el brote de virtudes
de su familia querida de esta tierra de María y renazca
el culto a Dios y a la Virgen que se nutra de la vida de los sacramentos
y de la gracia. |
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| María y la Biblia |
Leía
y meditaba María la Biblia sagrada, y observaba que el
pueblo israelita después de vagar cuarenta años
por el desierto, entraba por fin en la tierra prometida. Instalados
en ella siguieron luchando hasta someterla y ocupar el lugar privilegiado
de Sión y Jerusalén. Seguía el pueblo debatiéndose
con los restos paganos, implicados también
los israelitas en sus propios pecados y prácticas malsanas.
El Señor no los abandonó, y les mandaba ángeles
y suscitaba héroes que prefiguraban los tiempos mesiánicos. |
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| María prefiguraba en la Biblia |
| Los
mensajeros divinos adelantaban saludos proféticos: “El
Señor está contigo” (Jue. 13). A la madre
de Sansón. “Concebirás y darás a luz
un hijo, el será nazir de Dios, desde el seno de su madre”
(id 13) La decisión de Rut de no separarse jamás
de la desolada Noemí (que implora ser llamada María
por la amargura de su alma), diciéndole “tu Dios
será mi Dios”. Y la oración de Ana (San 1).
“Oh Yahvé. Si te dignas mirar la aflicción
de tu sierva y darle un hijo varón, yo lo entregaré
a Yahvé”; y su cántico, preanuncio del Magnificado
de María que resuena hoy por todo el mundo... hasta el
fin. |
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| El "pueblo" es de Dios |
| No
cesaban los piadosos y valientes jefes del pueblo escogido de
advertir a los israelitas, con súplicas o amenazas, que
volvieran a la fidelidad de Yahvé. Cuando ellos pidieron
tener rey, como tenían las demás naciones, se les
dio a Saúl “solicitado y prestado”, hasta que
llegó David. Como si dijeran “a prueba”. Adornado
de cualidades naturales fracasó por falta de fidelidad
a Yahvé, pero también por no aceptar de corazón
a David, el cual destacaba por su gran amor a Yahvé, en
nombre del cual había derrotado al gigante Goliat, filisteo. |
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| David rey hombre de Dios |
David
no sabe dar un paso sin Yahvé. A Él consulta, “si
debe moverse”, “si a la derecha o a la izquierda”,
“si debe atacar o no”. Es exaltado por rey de Judá
y de Israel. Coloca el arca en Jerusalén. Trata a Yahvé
con familiaridad. Vive agradecido a él que le sacó
del rebaño y que ahora le asegura que afirmará su
descendencia y su trono eternamente. David cumple con sus compromisos
morales, y recobra para la casa de Saúl toda la hacienda
que pertenecía a éste a favor del hijo de su entrañable
amigo Jonatán. Nada hace pensar en su lance fatal. |
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| David "el amado" se ensoberbece |
| David
es víctima de su propia satisfacción y orgullo que
le ensoberbece hasta creerse un dios exento de leyes y de vetos.
Una fuerte y repentina apetencia carnal le tumba, y precipita
el tambaleo del que ya no saldrá, sino reo de abominable
corrupción. La ceguera sobrevenida, cederá al fin
en un remordimiento y humillante depresión que arrancarán
de su noble corazón, momentáneamente cegado, los
más sublimes sentimientos de arrepentimiento que harán
olvidar las bajezas y ruindades perpetradas en su desvarío
culpable. Para granjearse tanta humildad ¿hacia falta degradarse
tan bajo? |
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| David caído se recupera |
| Es
fuerza sin embargo reconocer que con el ejemplo de David, el hombre
pecador aprende a rehabilitarse de sus miserias, gracias a haber
sabido él rehacer su vida, y enseñado a aprender
y hacer suyos sentimientos de culpabilidad como el gran rey convertido.
La bondad de Dios, que sobrepasa toda inteligencia humana, sabrá
recuperar para David, la dignidad del hombre, pisoteada por él,
y recuperar el grado virtuoso y sosegado de nivel de vida, que
permite hacer posible la promesa y aun juramento divino de restablecer
el reinado de David hasta tiempos indefinidos. |
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| Salomón anuncio de Cristo |
| Salomón,
nombre de paz duradera con equilibrio de vida gracias a la abundancia
de sabiduría, será el fruto de una experiencia davídica
deslucida pero dichosamente seguida de muy serena reflexión
y recuperación. Será, Salomón, figura del
gran rey preparado desde la eternidad, hijo de la Virgen nacida
sin pecado, y engendradora divina, sin mella de su integridad
personal. Ella, que nunca supo de pecado, engendrará vírgenes
humildes que ayudarán al hombre a ser fieles imágenes
de santos imitadores y seguidores de su Hijo, Jesucristo. |
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| Salomón, pálida figura de Cristo |
| A
él se le atribuirán diversos libros de la Biblia
sagrada, pero su propia vida postrera se encargará de decir
al mundo fiel que no es más que pálida figura de
aquel que “es más que Salomón”. Y a
David le tocará, a su vez, ser figura de la Pasión
de Cristo, en su propia carne. Así sabrá apreciar
los grandes y meritísimos méritos que alcanzará
el Divino Salomón, Jesucristo, al asumir sobre sí,
la misión de recomponer con sufrimiento físico y
moral, los trastornos y las calamidades causadas por los hombres
con sus pecados y desórdenes de vida, de todos los tiempos. |
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| El pueblo de Dios figura de Cristo |
| Pronto
seguirá el doloroso fraccionamiento y partición
del pueblo israelita en doble reino con sus secuelas de rivalidades
y luchas fraternas. Ello no impedirá que el Señor
siga considerando a su pueblo heredero de sus promesas, y continúe
prestando la ayuda de su misericordia haciendo que sea él
presagio de un futuro mejor ya mesiánico. El esplendoroso
reinado de Salomón será figura del glorioso pueblo
cristiano que nacerá, crecerá y será glorioso
hasta el fin con la transformación del mundo redimido que
será asumido por Dios en el Cielo. |
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| María confía del todo en Dios |
| ¿Cómo
vería la humilde Virgen María esas experiencias
humanas con sus altibajos de gloria y fracasos? Sin duda con mucha
pena y dolor, pero sin descorazonarse ni cesar de ofrecer al Señor
su cuerpo y alma con todas sus potencias y sentimientos de poder
contribuir a poner remedio en algo, y a ser posible en todo. ¿Cómo?
Ella no sabía. Pero sí sabía que Dios lo
sabía y lo quería. Por eso confiaba plenamente en
Dios que Él lo haría, y aún, que lo haría
como María lo quería; aunque no como ella jamás
lo pensara. |
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| María comparte el gozo de Dios |
| El
pueblo escindido –figura del cristiano que camina–
nos ofrece una doble estampa de la solicitud de Dios por el bien
de los hijos, que como buen Padre creó y dejó en
el mundo para que aprendieran a caminar hacia Él, que en
lo alto los espera recibir, abrazar y coronar. Todos ellos caminan
hacia Él, con distinto paso es cierto, y con diferente
bagaje. María lo sabe, y los abraza a todos. Ella se siente
madre de todos, aunque se pudiera creer exenta de la dignidad
humana de serlo ni siquiera de uno solo. Pero no puede dejar de
amar a todos. Dios la hizo así como es Él. Ella
es amor. |
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